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La ciudad turca de Ceylanpınar es una de las puertas que comunica Siria con Turquia, una ciudad polvorienta y alejada de cualquier cosa, perdida en los mapas y perteneciente a la provincia de Salıurfa. Me monte en un autobus un poco alocadamente y me presente temprano en el pueblo. Pretendia conocer la frontera por la que se escapan misiles sirios y balas perdidas que han puesto en alerta incluso a la OTAN despues de que miles de civiles sirios hayan huido por los agujeros que practicaban en la larguisima alambrada que separa los dos paises (y las dos ciudades, pues Ceylanpınar continua en Ras El Ainş la ultima ciudad siria). Fue llegar y besar el santo. Al primer vecino que veo pasar le pregunto como llegar a Siria y el tipo me agarra de la mano y me lleva por una calle estrecha y sombreada, atravesamos una via del ferrocarril un tanto herrumbrosa, pasamos por una valla de metal aplastada, un monticulo y una serie de alambradas de espinos en las que han practicado agujeros. Por fin llegamos a una casa y al darle la vuelta, oh sorpresa, estoy en Siria (!!). Los rebeldes del Ejercito de Liberacion estan por todas partes y  un chaval que chapurrea ingles se me presenta: hola, soy Assal y Ras El Ain es ya territorio libre. Pero solo por un rato, por lo que parece, un rato que los guerrilleros aprovechan para descansar en el puesto fronterizo que acaban de tomar.
Y se han acomodado a sus anchas, y cuando digo a sus anchas es eso: a sus anchas. Un tipo giganton con cara de no haber dormido en muchos dias esta repantingado en un sillon de terciopelo que ha sacado del puesto, en el suelo crujen cristales rotos y basura, mucha basura por los suelos. En la barrera levadiza que debia dejar pasar, o no, a los vehiculos cuelgan los fusiles de los guerrilleros, algunos tienen una pinta casi que artesanal, los guerrilleros parecen exhaustos tras una batalla muy larga que ha tenido repercusion en todo el mundo despues de que algunos proyectiles se desviaran y entraran en Turquia, provocando panico y destrozos materiales a partes iguales. Pero ademas de exhaustos, los guerrilleros estan felices, Al Assad ya no esta aqui, comentan entre ellos mientras algunos refugiados que esperaban un cambio desde la parte turca vuelven con sus trastos para sus hogares.
Assal me muestra su metralleta: esta abollada, el mango con la madera raida y casi que arrancada, llena de muescas y raspaduras, parece a punto de la desintegracion. Cree usted que podemos luchar con esto?, me pregunta y pienso que seguro que es un farol porque con eso solo no se derrota al ejercito de Al Assad, que pasaba por ser uno de los mejores de la region. En cuanto la OTAN nos traiga la ayuda tendremos armamento nuevo y lucharemos mejor, dice un tanto candido y yo no salgo de mi asombro porque parece que todo el mundo en esta region espera que la OTAN venga como el Septimo de Caballeria, repartiendo armas nuevas y relucientes para que la gente luche mejor. Los turcos tambien la han pedido y Assal, pegado a su grandisimo amigo, lo dan como cuestion de tiempo. Su gran amigo tiene unos desconcertantes ojos azules y una barba a lo Abraham Lincoln, es muy grande y decido bautizarlo porque no me entero del nombre: sera el Gran Oso. Y el Gran Oso me mira condescendiente, sonrie, parece que le caigo bien pero al tiempo parece pensar que con un solo dedo podria hundirme el craneo. Y no lo dudo, podria. Es de Alepo, me traduce su amigo, y entonces le cambia la cara porque Alepo, lo que se dice Alepo, ha quedado hecha una pena, segun los reportes y las fotografias de los valientes que si se deciden a llegar tan lejos. El Gran Oso esta ahora triste y sus ojos azules parecen nublados y amenazarian lluvia en otro contexto pero no aqui, en un puesto fronterizo recien arrebatado a las huestes de Al Assad, y menos delante de un enano insignificante que le hace fotos como un minusculo Polifemo con su solo ojo.
guerrillero del Ejercito Sirio Libre tras la toma de Ras el Ain
Los bombardeos de Ras el Ain han sido noticia planetaria y han obligado a amenazar a la OTAN con intervenir si los aviones y tanques sirios siguen amenazando a un pais de su organizacion. De hecho, tres aldeas trucas cercanas han sido desalojadas en parte y la loca huida del reportero de la television turca, rodeado de vecinos en estado de panico mientras caian proyectiles, han martilleado los noticieros del paiıs durante una semana. Este momento de paz debe ser, pues, efimero. Los guerrillero no las tienen todas consigo, posan coquetos ante la camara pero dicen que las tropas regulares pueden volver en cualquier momento y que por ahora sus camaradas los tienen entretenidos unos kilometros mas al este. Dos pick up han sido reconvertidos en fuego movil y las metralletas asoman imponentes en las cajas. Sentado en el suelo, un guerrillero llora mientas se mesa los cabellos, otros sonrien a mi paso, y todo esto mientras la larga avenida que conduce al centro de Ras El Ain se va poblando de civiles que regresan a ver que queda de sus hogares. Llevan trastos y criaturitas colgando de las espaldas, pero la situacion esta tan poco clara que se cruzan con otros que intentan escaparse a Turquía.
Dicen que las tropas regulares estan volviendo y hay cierto nerviosismo en el ambiente, aunque seguro que nada que ver con lo que han vivido estos sujetos. Estoy en mitad de un mar de rumores y contrarrumores y de pronto caigo que soy el unico extranjero: claro, me he colado sin decirle nada a nadie, supongo que tendre problemas si pretendo volver a Turquia aunque en ningun momento vi soldados turcos por el camino. El vecino que me trajo se perdio bajo una alameda tomando te con algunos ancianos cargados, ellos tambien, con sus metralletas. Assal me invita a seguirlo al centro de la ciudad pero tambien me aconseja que haga saber a los turcos que estoy aqui y me deja su telefono para que lo llame cuando solucione este absurdo problema legal. Asi que me encamino al agujero por el que entre y, oh sorpresa, ya no esta. Justo detras un soldado turco me hace aspavientos para que me vaya. Pero, a donde voy si yo no soy sirio? Se lo explico con una sonrisa al militar en mi macarrónico ingles pero me mira sin comprender: vayase, parece decirme. İrme? a donde? Uhmm, estoy atrapado en Siria pero debe de haber una solucion. Tiene que ver que soy extranjero y que no tengo cara de refugiado: pero recuerdo con horror que me he dejado una larga barba y que al entrar por el agujero de la valla cai rodando y estoy lleno de polvo. Si que parezco un refugiado. Pero los refugiados no llevan camaras de foto, me digo, y se le muestro alegre con cara de dejame pasar. No, me indica, unase a la fila de refugiados que va por alla, y efectivamente, alla van, y me uno a ellos como uno mas, polvoriento y aplastado por el sol, hasta que encontramos otro agujero en la alambrada con un soldado que espera detras con cara hosca. Comienza el lento escrutinio de las pertenencias, no vaya a ser que se cuele algun guerrillero o algun pariente de Al Assad.
En el proximo capitulo seguire explicando como me vi de refugiado sirio atrapado en la frontera turca y por que no pongo mas fotos: un avance: los turcos me borraron gran parte del material…