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Siria por Hachero
Rebelde del ELS sentado cómodamente en un sofá tras una batalla en Ras al Ayn
Corría el año 1129 cuando el caudillo cruzado Joscelin de Cortenay, más conocido como Joscelin I o por sus títulos nobiliarios, a saber: Príncipe de Galilea, Señor de Turbessel y Conde de Edessa, (la actual Sanliurfa), sitió la ciudad de Serekani y pasó a cuchillo a casi toda su población árabe. Una matanza que aún resuena en la memoria colectiva de los árabes, dispuestos a no dejar pasar ni una más en la tierra del reino de Sikan, los neoasirios que, a su vez, perdieron la posesión de sus tierras para que otros la nombraran como les viniera en gana: Resaina, Ayn Warda y hasta Tedosiopolis, en honor al emperador bizantino Teodosio I.
También los armenios pusieron el suyo: Karen, el mismo que tuvo en su tiempo la moderna Erzurum y que no hizo más que liar a los viajeros, que no sabían si iban o venían. Pobre y atormentada tierra, Serekani, o Karen, o Ayn Warda o como quieran ustedes llamarla, tiene la desgracia de estar enmedio de todo. Los asirios fueron sustituidos por los salsánidas, quienes a su vez fueron expulsados por los armenios, quienes a su vez fueron enviados a hacer puñetas por los árabes en el 640, quienes a su vez fueron expulsados por los bizantinos, quienes a su vez… El lío de pueblos es tan monumental como el que se da habitualmente en esta región, atormentada ella también por el ir y venir de las civilizaciones de Oriente Medio. Lo interesante es que hoy sigue la lucha, siguen los enfrentamientos y seguimos sin saber quién mantendrá el poder en los próximos años. Lo que no puedo dudar es que, sea quien sea, lo hará por poco tiempo porque incluso el terrible Timur, ya saben, aquel energúmeno que construía pirámides con las cabezas de los soldados derrotados, saqueó la ciudad a finales del siglo XV y pasó a ser conquistador y conquistado.
Viaje a Turquía: las lustrosas carpas del lago del profeta Abraham
Los vecinos de la actual Serekani, por lo tanto, no viven nada nuevo estos días. Los árabes del Ejército Libre persiguen a los pocos fieles al régimen de Al Assad como el cazador acecha al conejo (sólo que los conejos escapan por las vallas agujereadas rumbo a la ciudad turca de Ceylanpinar, donde llegan moribundos y muchos mueren ya en el hospital). Pero los cazadores árabes tienen caza asegurada. Por ejemplo, Goran Deriki, un guerrillero kurdo del YPG, algo así como la Unión de Protección Popular, y que es una fuerza étnica diferente al PKK que actúa en Turquía, murió en Serekani, que hoy es Ras el Ayn en árabe (para mayor desconcierto del recién llegado, que cree buscar una ciudad cuando está ya en ella…). Así pues, con el fantasma del sanguinario Joscelin I, el Cruzado, y el no menos ignominioso Timur flanqueándole, sabemos que los árabes apoyados por los turcos luchan contra los kurdos, apoyados por no se sabe quién. La lucha no es moco de pavo: ha habido enfrentamientos con decenas de muertos, y lo dice el Observatorio Sirio de los Derechos Humanos como voz autorizada. Claro que eso de que el YPG es un grupo distinto del PKK es algo que no todos están dispuestos a admitir, sobre todo Turquía, que ve en el Partido de la Unión Democrática (el PYD, el más poderoso partido kurdo de Siria) una sucursal del PKK de Abdullah Ocalan y al YPG, por lo tanto, una sucursal de una sucursal del PKK. Aquí hablan con ellos, una cosa que es bastante difícil de lograr.  Y es que la baza con la que cuentan los kurdos es la de la unidad, el YPG es bastante homogéneo frente a la explosiva mezcolanza de facciones que se dan cita en el Ejército Libre de Siria, financiados por los saudíes y qataríes, apoyados por Turquía y jaleados por los EE.UU y Europa: supongo que serán conscientes de que en su interior hay fuerzas que luchan contra occidente y que el apoyo actual se basa, más que nada, en ir eliminando paso a paso enemigos, en este caso hacer caer definitivamente a Al Assad y luego ya veremos (aunque el precedente de Gadaffi en Libia debería plantear más dudas que respuestas).
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Sin embargo, el consejo nacional kurdo, que engloba a todos los kurdos incluidos los que están fuera del YPG y del PYD, parece haber aceptado integrarse en la Coalición Nacional Siria, el KNC, una suerte de paraguas universal y así se ha expresado Abdulhakim Bashar, que es el portavoz de esta organización. Claro que incluso en esta aparente unión existe polémica porque surgen voces discrepantes en el Comité Supremo de los Kurdos, otra organización que engloba esta vez al KNC y al Consejo Popular de los Kurdos occidentales. Un lío en toda regla que demuestra la división que reina no sólo entre los árabes sino también entre los kurdos y que explica tal vez por qué los rebeldes, a pesar de tantas armas y tanta financiación, no termina de derrotar por completo a las fuerzas de Al Assad. En el norte, mientras tanto, el ejército regular no produce miedo sino de cuando en cuando, en esas ocasiones en las que aparece un caza bombardeando a diestra y siniestra. El miedo lo producen, más bien, los enfrentamientos de los disidentes, de los doblemente rebeldes, de los opositores de los opositores. Una batalla más que relatar en un futuro jalonado de batallas, de nombres ilustres, de víctimas anónimas y de una ciudad con mil nombres y una tragedia: está enmedio de todo.