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Falun Gong por Hachero

Por las calles de Hong Kong se multiplican los grupitos de protestones. A las puertas del templo de Wong Tai Sin uno destaca especialmente porque ya he visto otros similares repartidos por las calles de la ciudad. Son los seguidores de Li Hongzhi que protestan por la persecución que sufren en la madre China. ‘Pero esto es China’, le digo a la chica que me habla de terribles torturas y ensañamientos de los policías en Pekín. ‘Todavía no es la China que conocemos’, asegura Ying, una adepta a Falung Gong, o Falung Dafa, una disciplina que no sé muy bien si encajar en el concepto secta o en la idea de filosofía y que significa ‘Práctica de la La Rueda de la Ley’. ‘Verdad, benevolencia y dejar hacer’, me indica Ying, todo sonrisas mientras me atosiga con trípticos en inglés. ‘He venido desde Taiwán para protestar por la persecución que sufrimos’, insiste y pienso en cuán lejos se va esta chica para hacer guardia en la calle.

Falung Gong por Hachero

Li Hongzhi era un guardia de seguridad de una empresa de alimentación en la lejana ciudad de Changchun que un buen día, en 1992, dio a conocer un método de enseñanza basado en los principios universales de la verdad, la compasión y la clemencia. Afirmaba que se trataba de una práctica espiritual y apolítica de raíces ancestrales que podía aportar equilibrio físico y psíquico.

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Cortesía de http://www.bible.ca/falun-gong-falun-dafa-zhuan-falun.htm

El puntito del segurata debió caer en su desinterés por lo mundano y su desprecio a la organización y al enriquecimiento a través de la enseñanza. Sin embargo, el hábil Li se hizo millonario pero a través de los derechos de autor de sus libros y a sus conferencias por medio mundo. Su sistema comenzó a orbitar alrededor de su libro Zhuan Falun, que se extendió como la pólvora y pronto estuvo traducido a 17 idiomas. De pronto, el carismático Li tenía un ejército de más de 100 millones de adeptos de toda edad y condición, le llovían peticiones de gentes de hasta 40 países y la paz que pregonaba se volvió entonces un infierno.

Falung Gong por Hachero

¿Su crimen? ¡¡Había sobrepasado el número de miembros del partido comunista!! La cúpula del PCCh lo vio entonces como una amenaza y comenzó a sospechar que tras la filosofía buenista se escondiera un grave desafío a la ideología del poder. Li, que podía ser un místico pero no un tonto, se instaló en Nueva York y el gobierno de Pekín lo denunció a la INTERPOL. Una petición que no cuajó porque la policía no es tonta, que dice aquel, y las motivaciones chinas se basaban exclusivamente en ideología política. Li Hongzhi tuvo entonces que esquivar no sólo diatribas envenenadas sino asesinos a sueldo enviados por las autoridades chinas, una persecución atroz de sus seguidores y la prohibición de su obra en toda la China. Claro que Hongzhi llegó a considerar que el conflicto que le enfrentaba al gobierno era una manifestación del combate ancestral y atávico entre el Bien y el Mal y en alguna ocasión incluso pidió a sus seguidores, desde Manhattan, que se enfrentaran al todopoderoso partido comunista chino, cosa que no puede ser calificada más que como locura desesperada (hay quien dice que es la CIA la que mueve los hilos de la gran estructura de Falun)

Falung Gong por Hachero

Falun Gong es la rueda de la ley y mezcla símbolos taoístas y budistas, con un Wan, o cruz gamada, rodeada de esvásticas girando y signos del ying y del yang: para Li Hongzhi se trata de una miniatura del universo…

Por eso Ying protesta y hace proselitismo en Hong Kong: porque es China y, al tiempo, no lo es. En la madre patria sus obras se queman, al menos 50.000 practicantes de Falun Dafa, como también se lo conoce, están presos en campos de trabajo sin juicio previo, otros mil seguidores han terminado en psiquiátricos y, que exista constancia, han muerto más de 200 a resultas de las torturas. Una persecución implacable que ha vuelto aún más místico al señor Li: ‘no nos oponemos al gobierno en la actualidad ni nos opondremos en el futuro’, escribió, ‘otras personas tal vez nos traten mal pero nosotros no tratamos mal a nadie ni tratamos a las personas como enemigos’. La represión es tan fuerte que Li Hongzhi tiene el reconocimiento del Parlamento Europeo y fue nominado en 2001 incluso al premio Sajarov a la libertad de conciencia: pincha aquí.

Hong Kong por Hachero

Lo curioso, comenta Ying, es que hasta el momento en el que los adeptos se multiplicaron como esporas, el Fadung gozaba del apoyo de las autoridades chinas, que incluso le otorgaron los permisos para existir como Chi Kung, que es una diversidad de técnicas relacionadas con la medicina china tradicional que comprenden mente, respiración y ejercicio físico, unas técnicas envueltas en tradiciones budistas y taoístas, de las que bebe para alcanzar la iluminación del Buda. El caso es que permanece en un limbo oscilando entre los ejercicios respiratorios, tradición china, movimiento espiritual y hasta nueva religión. Los principios a los que alude Li pasan por la renuncia a los apegos terrenales como los celos, la ostentación, la fama, la ira, la lujuria, la avaricia o la competitividad.

Falung Gong por Hachero

Los excesos con los que las autoridades chinas han tratado a los seguidores de Li provocaron en 2009 juicios por genocidio en Argentina y en España, siguiendo los principios de la justicia universal. El proceso argentino sigue activo, a pesar de las protestas del gobierno chino y de las risas que provocó entre su nomenclatura la orden de detención del entonces presidente Jiang Zemin, y sigue activo a pesar de que las presiones lograron su objetivo y suspendieron temporalmente la requisitoria. Desde abril de 2013 el caso vuelve al juzgado federal Nº9, de Buenos Aires, aunque todos podemos intuir que no irá demasiado lejos.

Fagun Gong por Hachero

Sus críticos dicen que corría el año 1988 cuando Li aprendió el Chanmi Gong y el Jiugong Bagua Gong, métodos de meditación que combinó con pasos de baile tailandés y a los que unió en un cuerpo doctrinario en el que mezclaba el fin del mundo con la perfección y las energías mágicas. De hecho, según recoge este artículo: La perversión ideológica Falun Gong , el propio Li se define ‘predestinado’ y ‘dotado de poderes mágicos, con capacidad de mover e inmovilizar objetos sin tocarlo, poseedor de control mental y de la facultad de hacer invisible su cuerpo’. Y no es uno de los Cuatro Fantásticos sino Li Hongzhi. Sus detractores le acusan de haber lavado el cerebro de miles de acólitos que rechazaron las medicinas tradicionales y hasta aseguran que son cientos los que han muerto por este empecinamiento o por automutilarse en pos del nirvana. Claro que también dicen que las autoridades chinas luchan denodadamente por evitar que los acólitos sigan haciendo memeces y entra en directo conflicto con la visión que ha dado incluso el Parlamento Europeo. Lo que sí parece más extendido es la homofobia que destila el tal Li Hongzhi, y que ha dejado caer en varios de sus discursos. Las acusaciones llegan incluso a calificarlo de ‘poderosa arma de la CIA’  contra el gobierno de Pekín y defenderlo o acusarlo parecen también dentro de la rueda mágica del Falun Gong, una idea que genera polémica y discusiones según quién las mencione.

Unknown

Sea como sea, Ying se despide con una sonrisa, ‘sólo buscamos la felicidad, no creo que sea tan grave’, me comenta, y yo la miro con pesar porque la felicidad, como dijo Antonio Gala, no es otra cosa que darse cuenta de que nada en este mundo es demasiado importante….

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