En la Mezquita Azul

Si va a visitar la Mezquita Azul intente no coincidir con la hora del rezo porque tendrá que esperar fuera. A no ser que sea musulmán, claro, entonces podrá entrar y dedicarle unas plegarias al Altísimo lejos del calor de la canícula. Si va a visitar la Mezquita Azul intente no coincidir con las hordas de turistas que lo toman todo, todo lo tocan y todo lo miran. Como usted mismo, vaya, a no ser que sea devoto musulmán, amante del pueblo otomano, estudioso de la arquitectura o armenio buscando venganza. Y eso que el arquitecto que inspiró el...

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