Viaje al Líbano: en el museo del jabón de Sidón y la historia del jabón de Alepo

Dicen las más limpias crónicas de la Antigüedad que el jabón más puro del mundo podía encontrarse en la muchas veces milenaria ciudad de Alepo. Que se elaboraba en las fábricas de Bab el Quinnasrin con aceite de oliva y que le añadían aceite de laurel, hidróxido de sodio y agua pura de manantial. Resultaba así una pasta que reunía las propiedades hidratantes y suavizantes de la oliva, la antiinflamatoria y antiséptica del laurel, al tiempo que un aroma embriagador que atrajo la atención de los sudorosos habitantes del oriente medio. Gracias a la habilidad de sus artesanos con esos...

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