Las negras aguas de Dacca

El río Buriganga arrastra aguas marrones repletas de desechos sin nombre, formas gelatinosas, botellas, coloridas tiras de plásticos, bolsas, detritus, algún pez muerto, espumas rosadas, marrones y grises. No metería un dedo en ese agua. Pero aquel señor mete todos sus dedos, sus manos y hasta su cuerpo. Y no es el único. Una larga fila de hombres mantiene el equilibrio sobre el borde del río para evitar caer al agua o, mucho peor (dónde vas a ir), que se les resbale el sarong y les queden las vergüenzas al aire. Se bañan entre cúmulos de basuras, entre nubecillas...

Leer más