Categoría: Oriente Medio

Pepe, la leyenda de Byblos

Cuando Pepe llegó a esta playa los vecinos vivían en cuevas en las que resonaban los ecos de los caballeros cruzados de ocho siglos atrás. Cuando Pepe llegó a este puerto que ahora rezuma actividad los pescadores sacaban del fondo del mar bustos romanos que arrojaban otra vez al agua porque eran demasiado duros para comerlos. Cuando Pepe llegó a este pueblo las ruinas neolíticas, fenicias, griegas, romanas, árabes, cruzadas, otomanas estaban a medio enterrar. Cuando Pepe llegó a Byblos, todo cambió y los vecinos pasaron de vivir en cuevas a saludar a Brigitte Bardot. Miro el coqueto puerto...

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Templos y graffitis milenarios

Dicen que en una pared de la entrada del templo de Júpiter de Baalbek hay un anuncio publicitario de un estudio fotográfico del siglo XIX tallado con una navajita.  BONFILS Photographie A Beyrouth Vues de Balbek 1871 La busco con ahínco pero no la encuentro. ¡Tantas pintadas tiene encima! Félix Bonfils tomó el templo de Baco como el escenario ideal para publicitar su empresa y debió de dejar su firma poco después de tomarle una instantánea que se antoja antigua y reveladora al tiempo que da coraje el precio pagado. Esta foto es del tal Félix Bonfils: el precio...

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Viaje a Baalbek: los templos de la lujuria

Justo bajo mis pies unos padres trajeron a su hija adolescente para que la desvirgara algún desconocido. Sentado sobre una pared medio derruida mis pies cuelgan sobre lo que debió ser el sancta sanctorum del templo romano de Júpiter mientras el atardecer colorea la plaza de un amarillo líquido y brumoso. Puedo imaginar entonces a los padres agarrados de la mano, sonrientes, intercambiando miradas cómplices mientras que un desconocido, insisto, desfloraba a su hija impúber. Suena duro pero suena duro ahora: hace cinco o seis mil años podía no sonar tan extraño. Los cananeos eran así, tenían esas costumbres,...

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La piedra de Abdul

La piedra de Abdul tiene casi veinte metros de largo, seis de ancho y una altura de cinco metros y medio. Es el orgullo de Abdul, no hace falta decirlo. Podemos decir que quiere tanto a su piedra como a su familia. Y no es un menosprecio, ni mucho menos: su esposa, sonriente a su lado, descarta cualquier tipo de celos con una amplia sonrisa: entre ellos siempre habrá una piedra. Ambos posan para mi cámara ante la piedra de Abdul. La piedra de casi veinte metros de largo, seis de ancho y una altura de cinco metros y...

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